La Tradición de los roscones de reyes

He aquí el roscón de Reyes tradición de un gran banquete en el cual hay dos sorpresas para los que tengan suerte.

En el hay muy bien ocultas una haba y una figura: el que lo va a cortar hágalo sin travesuras.

Quien en la boca se encuentre una cosa un tanto dura a lo peor es la haba a lo mejor la figura.

Si es la haba lo encontrado este postre pagarás mas si ello es la figura coronado y Rey serás.

El Roscón de Reyes, un icónico dulce en la gastronomía española, tiene sus raíces profundamente arraigadas en la historia, remontándose a la antigua Roma durante las festividades de Las Saturnales. Estas celebraciones, marcadas por grandes banquetes y rituales, incluían la preparación de una torta elaborada con miel, frutos secos, higos y dátiles. Con el tiempo, esta delicia se enriqueció aún más con la incorporación de un haba, considerada un símbolo de buena fortuna y prosperidad para aquellos que tenían la suerte de encontrarla en su porción.

El Roscón, sin embargo, no permaneció estático en el tiempo. Con la llegada del cristianismo y su posterior expansión por Europa, muchas de las tradiciones paganas fueron reinterpretadas o abandonadas. Sin embargo, la costumbre de disfrutar de una torta dulce al final del año persistió en varias regiones. En particular, en Francia durante la Edad Media, se rescataron antiguas tradiciones y durante el Renacimiento, el "gâteau des rois" se convirtió nuevamente en un elemento central de los banquetes aristocráticos.

La transformación del Roscón continuó a lo largo de los siglos XVII y XVIII, especialmente con la popularización de la festividad del "roi de la fave" en Francia. Fue durante este período que un ingenioso chef, al servicio del rey Luis XV, decidió agregar un toque de sofisticación al tradicional rosco, ocultando un regalo dentro en lugar del haba tradicional. Se dice que este primer regalo fue un collar de diamantes, gesto que cautivó al monarca y popularizó la costumbre de incluir obsequios en los Roscones de Reyes.

La llegada del Roscón de Reyes a España se atribuye al primer Borbón, Felipe V, quien introdujo esta delicia en los banquetes de la corte española. Aunque al principio no fue ampliamente adoptado, gradualmente se ganó el favor del público español. Sin embargo, persistían otras tradiciones culinarias en el día de Reyes, como el consumo de flan de manzana entre la población.

El verdadero auge del Roscón de Reyes en España ocurrió en el último tercio del siglo XIX. En 1868, la famosa pastelería madrileña La Mallorquina presentó por primera vez en el país los "gateaux des rois", dando inicio a su popularidad creciente. A lo largo de los años, este delicioso postre se convirtió en un elemento central de las celebraciones navideñas, extendiéndose desde las clases altas hasta el pueblo llano.

En la actualidad, el Roscón de Reyes es más que un simple dulce. Es un símbolo de tradición, historia y momentos compartidos con seres queridos durante las festividades. En Madrid, se considera la capital del Roscón, con millones de unidades consumidas cada año. A lo largo del tiempo, el Roscón ha evolucionado, presentando una variedad de recetas y rellenos, desde la versión clásica hasta variedades con nata, crema o cabello de ángel.

Independientemente de sus variaciones, el Roscón de Reyes sigue siendo un punto culminante de la temporada navideña, uniendo a las familias y recordándonos la importancia de la tradición y la celebración compartida.